viernes, 25 de abril de 2014

21 DIAS


Dicen los "coaches" y gurús de la autoayuda, como en "El monje que vendió su Ferrari", que la vida se construye a partir de hábitos, y que se tarda 21 días en establecer y asentar un nuevo hábito en tu vida. Si eres capaz de hacer algo sin fallar durante 21 días seguidos, se habrá convertido en una costumbre y por tanto ya no te costará seguir haciéndolo: formará parte de tu rutina diaria. Tener buenas rutinas significa tener la vida que quieres, pero sin tener que pararte a pensar en ello.

Ya hace 3 semanas que empecé en el nuevo trabajo. Mi vida ha cambiado radicalmente, y he querido aprovecharlo para crear nuevas rutinas. De entrada ya conseguí esto:

Ya hace 21 días que
- me levanto pronto y hago un desayuno completo
- voy y vuelvo en bici a trabajar
- voy a casa a comer con mis chicas
- salgo puntual por las tardes
- tengo una hora libre para mí, normalmente para entrenar
- sigo una dieta controlada con 5 comidas al día, con mucha agua

La consecuencia es que me encuentro mucho mejor. No estoy más fuerte, ni más delgado ni más rápido, pero mi cuerpo me está agradeciendo la tregua después de meses (años) de sobre-esfuerzo mental y físico. Todo va bien.

Alguno dirá, con razón, que esto no vale. Esas rutinas son "fáciles", hay muy poco sacrificio en ellas. Estoy de acuerdo. Voy a empezar una nueva ronda de hábitos que sí me van a costar de alcanzar y sí me harán progresar como persona:

EJERCICIO
Madrugar no me cuesta, así que voy a meter un poco de ejercicio antes de desayunar: estiramientos, abdominales, un poco de rodillo o correr suave... voy a hacerlo durante 21 días y a ver qué pasa.

CAFÉ y CERVEZA
He tenido un virus de estómago y he estado 2 días sin comer nada "fuerte". 2 días sin café. 2 DÍAS. Me he dado cuenta que estoy ENGANCHADO a esta droga.  Voy a quitarme totalmente el café, hasta que me recupere del estómago, y luego reducirlo a 1 al día (plis-play aparte, para las ocasiones).

La cerveza es el pan bebido, y además me sienta mal. Limitado al fin de semana: viernes noche, o domingo después de la tirada larga (1 a la semana).

El resto de alcohol es para las fechas señaladas, y en las fechas señaladas todo vale...

GADGETS
También estoy muy enganchado al móvil: wassap, twitter, facebook... voy a limitar mi uso del móvil, apagándolo a ciertas horas, sobre todo en casa.

LEARNING
Esto no podrá ser ahora, pero cuando la pequeñaja empiece a dormir como una personita normal tengo que empezar a hacerlo.

En mi sector es muy importante mantenerse al día con la formación contínua. Tengo varios libros que estudiar y cursos pendientes. Esto se puede hacer con una horita por la noche, después de cenar. Si apago el móvil.

Todo esto sienta la base de una vida sana y equilibrada, para poder retomar el deporte y que no sea sóo "salir a corer un rato". Ya estoy inmerso en un plan de entrenamiento que me permitirá llegar a mi primera carrera este año.

Próximo reto 10K nocturno Gandía, 30 de mayo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

LA PRIMERA BASE


Si hubiera un club de béisbol en Alcoy me apuntaría.
Aprendí a jugar a béisbol a los 10 años, en una academia de inglés muy moderna que organizaba campamentos y actividades para chavales. Todo muy anglosajón, como en las películas. Por las tardes montábamos 3 o 4 campos con sus bases y sus marcas en el suelo, en campo de tierra, y teníamos una pequeña liguilla de 6 u 8 equipos con sus guantes y sus bates. Cada niño con su gorra de San Francisco, Boston, Yankees, Pirates o Dodgers. Qué recuerdos.
Mi amigo Pablo y yo jugábamos en los Pirates, por supuesto.


Gorras de equipos de la NBL
 
Los Piratas de Pittsburg

El béisbol es un deporte interesante, curioso y desconocido aquí en España. Tiene algunas características que, quienes me conocen, saben que se adaptan muy bien a mi personalidad:
- es más divertido practicarlo que verlo.
- es más importante defender que atacar.
- tiene unas dosis enormes de estrategia.
Defendiendo hay que intentar prever lo que va a hacer tu rival, adelantarte a sus movimientos y ser rápido y preciso.
Atacando, hay que planear muy bien lo que vas a hacer con tus jugadores: quién batea primero, quién corre más rápido, quién roba mejor. Sólo hay que golpear cuando estás seguro de que vas a hacer daño.
No se puede intentar marcar una carrera en cada bateo. Para conseguir la jugada perfecta hay que ir paso a paso.
Primero se batea a la izquierda, para que tu corredor más rápido alcance la primera base sin problemas. Luego se batea a la derecha para coger la segunda. Después se intenta robar la tercera. Sólo cuando ya tienes las bases llenas, sacas a tu "brazo de oro" para que la mande a las nubes. "Home run", 4 puntos y vuelta de honor para el héroe.

Como en todo, el deporte es metáfora de la vida, y como ahora mi objetivo es "la vida", me he acordado de este deporte que tan buenos ratos me dio en la infancia, y una lección que aprendí: de nada sirve correr solo. No se puede ir a puntuar en cada jugada: primero tienes que afianzar tu posición. Luego golpear.
Hoy tengo la casa arreglada, la familia bien y, por fin, el trabajo que quiero. Ha sido la decisión más difícil de mi vida: dejar un trabajo estable, pero insostenible, para lanzarme a una aventura que está justo dónde, cuándo y cómo yo quería. Tiene que salir bien. Tiene que ser el cimiento para una vida ordenada, con horarios razonables, objetivos alcanzables y llena de retos por cumplir. Ahora sí.

Primera base conquistada. La segunda será volver a entrenar. Para 2015... me reservo el "home run".


Impresionante jugada defensiva en 4:23

miércoles, 5 de marzo de 2014

EL SALTO ADELANTE


El triatlón es una forma de vida. Quien practica triatlón come, vive, respira y sueña triatlón. Es un deporte complejo, donde se combinan muchos detalles pequeños y grandes, siempre tienes algo que corregir, algo que mejorar. Nunca te aburres. En la carrera, es un deporte capaz de proporcionarte algunas de las sensaciones más intensas y plenas que se puedan imaginar.

ValenciaLD (junio 2013)

Maratón Valencia (noviembre 2013)

El triatlón es una forma de vida y por eso, impregna todas las facetas de tu vida, se escurre entre los resquicios de tu tiempo, tu dieta, los armarios de tu casa, las relaciones personales y todo aquello que hagas en la vida.

Este año no voy a hacer triatlón. Después de la Maratón, cerré una etapa importante con la sensación de haber perdido el control de mi vida. Terminaba un año completo, con objetivos conseguidos y experiencias increíbles: mejor tiempo en Media Maratón, mi primer Media Distancia, 3 Olímpicos, mi tercera Maratón... pero todo eso muy mal entrenado, sacrificando cosas importantes y con la sensación de llegar siempre tarde a todo. Llegué a la meta, sí, lo hice, pero fui incapaz de DISFRUTAR EN EL CAMINO.

Necesitaba un tiempo, espacio y recursos para afrontar otros retos personales y laborales. Cambiar algunas cosas. La combinación perfecta de trabajo, familia y deporte, viajando 200km cada día y con horarios caóticos, funcionó durante un tiempo pero solo a costa de estirar más la mano que el brazo, con mucho desgaste personal, económico y de otros elementos que lo hacían insostenible.

Llegó la hora de cambiar, para que todo siga igual.

Reconocimiento del equipo, por los servicios prestados

He estado tres meses concentrado en arreglar las cosas: preparar el nido para Nerea, que va a nacer ya mismo. Reorganizar la casa, el espacio y el tiempo que paso en ella. Ir con Raquel a las clases de Educación Maternal. Ayudar a Laia en sus trabajitos para el cole. Enseñarla a patinar. Cambiar algunas cosas en el trabajo. Salir más pronto. Tomar algunas decisiones importantes y arriesgadas. Dormir más. Delegar tareas en otros que lo están haciendo igual de bien o mejor.

Después de un invierno entero tocando teclas aquí y allá, trabajándomelo poco a poco, como las hormiguitas cuando hace la calor, ha llegado el momento. Ya está todo listo y ordenado para recibir a nuestro bebé como se merece, y empezar una nueva etapa en la vida. Un pequeño paso atrás para dar un gran salto adelante. Hoy estoy más cerca que hace tres meses de lograr mis objetivos.

Para 2014, tan solo DISFRUTAR EN EL CAMINO. Me propongo como reto máximo entrenar una horita cada día, con media hora de intensidad "amb el cor en la mà", y salir con el equipo en bici los fines de semana. Intentar seguirles el ritmo. Mantener la forma si se puede y disfrutar mientras lo hago. Llegar al otoño en forma y con las pilas cargadas para volver otra vez al ruedo en 2015. Quizás haga una prueba ciclista, alguna travesía, o la maratón en noviembre, pero no lo quiero pensar ahora. Sin obligaciones. Primero hay que atender a lo que tengo en casa.

Ya está dado el paso atrás, ahora toca dar el salto adelante. Va Nerea, decídete ya. No tengas miedo a la vida. Te estamos esperando y, como dijo el sabio, "la vida puede ser maravillosa".

Laia

 M. M. Torrevieja (febrero 2013)

 Tri Valencia (septiembre 2013)

 M. M. Alcoy, globo 1:50h (diciembre 2013)

 
  Mi equipo, "viajando a hombros de gigantes"
 
Trotada navideña (diciembre 2013)

 San Silvestre Alcoyana (diciembre 2013)

viernes, 22 de noviembre de 2013

DAME UN ABRAZO

"En el maratón todo es distinto. Nadie simula una falta, no hay un árbitro para echarle las culpas, no existen piscineros, nadie insulta a nadie"
 
 
 
Hoy leí un artículo del diario Levante EMV sobre la Maratón de Valencia: Dame un abrazo. Estaba escribiendo mi resumen de la carrera y no puedo hacerlo sin referirme a este artículo.
 
"La mayor expresión del sentimiento de felicidad por finalizar el Maratón Divina Pastora se tradujo en los miles de abrazos que pudieron verse junto a la línea de meta
Los abrazos forman parte de lo mejor del ser humano cuando son sinceros y nacen de la estima compartida. Abrazarse es una manera de sentirse bien, de comunicarse con el otro, de saber que te aprecian y eres apreciado.
 
Pocos deportes hay en los que los abrazos formen parte. Si usted ha presenciado un partido de fútbol, básquet, balonmano, hockey sobre hielo o cualquier otro deporte de contacto, los que se abrazan son los que ganan. En esos deportes lo que cuenta es ganar y además en muchas ocasiones la consigna del entrenador o del presidente del club es 'como sea'.
 
En el maratón todo es distinto. Nadie simula una falta, no hay un árbitro para echarle las culpas, no existen piscineros, nadie insulta a nadie. Si lo hay, es uno de cada muchos miles. No hay ni vencedores ni vencidos y cuando Pepe Mocholí llega a meta acompañando al último clasificado (este año, como el anterior, «última») allí se le hace un pasillo como si del primero se tratara. En la carrera a pie no existe el desprecio al rival. Ahí radica la grandeza de este deporte que en 35 años ha pasado de ser una cosa de cuatro locos a un deporte de masas, y en Valencia un referente a nivel nacional y ahora ya europeo.
[...]
Y podríamos seguir con muchos más, y también con los que lloraron de emoción, con los que se acordaron de un ser querido, con los que recordaron que existen enfermedades por las que las autoridades deben apostar con programas de investigación y con aquellos hombres y mujeres que buscan a una persona con la que compartir su vida y su pasión por la carrera a pie.
 
El hecho de haber corrido y terminado los 42.195 metros y conservar la ilusión por un deporte al servicio del ciudadano es la prueba que las carreras populares ha reinventado la definición del término deporte, que no es otro que el cultivo del cuerpo a través del ejercicio físico en aras a desarrollar la amistad, la cultura y el deseo de superación."
 
  
  
El domingo corrí mi tercera maratón, por tercera vez en Valencia. El domingo no iba a romper el crono, de hecho el tiempo me daba bastante igual. El domingo iba a Valencia a vivir otra vez la gran experiencia, esta vez con mi equipo, con muchos debutantes que tiemblan, temen y preguntan, como si tú pudieras ayudarlos ante el titánico reto. ¡Ay, amigo! Yo también tiemblo ante los 42.195. Cada uno mueve sus piernas, pero es verdad que la cabeza y el corazón se mueven mejor en equipo y en ese sentido nos podemos dar un 10. Todos finishers, todos contentos, todos arropados y empujados por compañeros y familiares que lo dieron todo para vernos correr sobre el agua. Gracias como siempre de manera muy especial a mis chicas, Raquel y Laia, porque saber que me esperabais en l'Hemisfèric me hizo correr con más ganas. Ese kilómetro 42 estuvo dedicado a vosotras y al pequeño garbancito. La entrada a meta la dediqué a Dimitri, pero esa es otra historia.
 
El domingo, además, fui a Valencia a reencontrarme contigo. Hace dos meses puse la semilla de un pensamiento triste en el entreno más triste que he hecho en mi vida. La planté tan profunda que llegué a dudar que floreciera. La regué con cariño durante kilómetros y kilómetros, semanas de tiradas largas y madrugones. Y esperé. Esperé que floreciera y floreció. El domingo en Valencia quería llegar al muro para encontrarme contigo y en el 32 llegué y allí estabas, sentado en lo alto mirándome, riéndote de mi. Tienes razón, somos idiotas, nos preocupamos por tonterías y nos agobiamos cuando en realidad la vida es un suspiro y se va cuando menos te lo esperas. Por eso mismo sigo corriendo, un pie detrás del otro en un esfuerzo vano y sin sentido, solo para volver al mismo punto de partida unas horas después. ¿Por qué hacemos esto? Amigo, como siempre, tuvimos nuestra pequeña discusión y, como siempre fuiste dialogante, flexible y sincero. Daba gusto discutir, planear y reir contigo. Cuánto te hecho de menos. Me encantó volver a verte y escuchar tu voz, sentirte cerca. Casi pude sentir el abrazo otra vez.
 
Hacemos esto para sentirnos vivos. Tu boda, tus hijos, un fin de semana en Granada, un concierto de los Rolling, la Maratón. Por días como hoy podemos decir que hemos vivido. Al fin y al cabo esto se acaba mañana y ¿qué te queda? Las cosas que hiciste, los besos que diste, los libros que leíste, los retos, los hijos, las bromas, ayudar a un compañero, contar un cuento, escribir una canción. Los abrazos. Los abrazos de la Maratón son diferentes y por días como éste podré decir, sin el menor género de duda, que he vivido.
 
Gracias a todos los que estuvisteis allí, de uno u otra manera. Fue un placer correr con vosotros. Nos vemos en la próxima.
 
Corredores 10K y Maratón
 
No tengáis miedo, no estaréis solos...
 
 
¡Equipo!
 

Salida espectacular con Àlex, Paco y Bossi
 

24 km con las liebres Paco y Bossi
 

Empezando a tirar solo
 

Últimos kilómetros por La Alameda
 
Trialcoyanos en el corazón, KM40
 

Correrás sobre el agua
 

Dimitri entrando a meta
 
 

Gracias
 
 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

QUEDAN 4 DÍAS...


Quedan 4 días (3 y medio en realidad) para que tome la salida en mi 3ª Maratón.

Por tercera vez será Valencia. Me gustaría correr en Barcelona, Roma, Madrid o Londres, pero como carrera Valencia no tiene nada que envidiar a todas estas y me permite centrarme más en lo que pasa en mi cuerpo, en el ritmo y en el tiempo. Los paisajes ya me los sé de memoria. De todas formas es una carrera espectacular.


Maraton Valencia 2009 - 4:04'

Maraton Valencia 2011 - 3:32'

Como ya no es la primera, ni será la última, voy a tomármelo con calma, pasar un poco del cronómetro y disfrutar de cada momento: vivir otra vez esa experiencia tan intensa y tan especial. Hay que hacer muchos kilómetros para visitar al hombre del mazo, no es algo que uno haga todos los días. Supongo que todavía se acuerda de mí.

Me siento bien, fuerte, sano y con muchas ganas. Este domingo va a ser un gran día y me lo voy a pasar en grande.


martes, 5 de noviembre de 2013

VOLTA A LA FOIA 2013

27 de octubre de 2013. La Volta a la Foia es una carrera especial para los corredores de fondo de estas comarcas. Se disputa, junto con la Marcha del mismo nombre, a finales de octubre recorriendo las tres ciudades principales de la Foia de Castalla: Ibi, Castalla y Onil, con la particularidad de que cada año arranca desde una ciudad distinta, con lo cual el perfil y los detalles de la carrera cambian cada año.
 

 
El recorrido total es de 27'5Km, todo asfalto, con duros y repentinos desniveles que rompen el ritmo y exigen una máxima concentración: tienes que estar contínuamente reaccionando y adaptándote a los cambios del terreno, intentando recordar cuándo viene la siguiente cuesta traicionera, pero siempre hay sorpresas. Aunque el punto más alto del recorrido es Onil, el tramo más duro es entre Onil e Ibi, con continuas y durísimas subidas y bajadas. Por las fechas en que se celebra, puede desarrollarse con mucho calor o con mucho frío, con lluvia o con sol radiante. Por todos estos factores es una carrera clásica y sobradamente conocida, pero cada año diferente y muy divertida. Un nuevo reto cada vez.
 
La organización es inmejorable, para unos 600 corredores, con muchos avituallamientos y buenas instalaciones de salida y meta. Por la fecha y por la distancia, es una carrera que atrae a muchos corredores como parte de su preparación para la Maratón de Valencia.
 

 
salida
 
Este año (28ª edición) la salida y meta estaban en Castalla. Esto significa que las subidas más duras están entre el KM4 y el KM17, mientras que los últimos 10 son mayormente cuesta abajo. Con este perfil, la carrera invita a apretar un poco al principio confiando en que el final sea rápido aunque nos pille algo desgastados. Craso error. A diferencia del año pasado, que tuvimos un frío polar durante toda la mañana, este año hizo muchísima calor y un sol radiante que pasaron factura a los que quisieron apretar un poco, y todos los tiempos en general fueron peores que otros años. Además el final "cuesta abajo" engaña, porque la entrada a Castalla, los 2 últimos kilómetros, esconden unos repechos traicioneros que desafiaban las últimas fuerzas de los aguerridos corredores.
 
salida
 
km2 - Onil
 
km19 - Ibi
 
km26 - Castalla
 

meta
 
Este año coseché mi peor crono después de correr la Volta tres años seguidos, en parte porque estoy corriendo más lento, en parte por la calor impropia de estas fechas.
 
Volta a la Foia 2011 Onil - Ibi - Castalla - Onil:     2:14'
Volta a la Foia 2012 Ibi - Castalla - Onil - Ibi:      2:05'
Volta a la Foia 2013 Castalla - Onil - Ibi - Castalla: 2:19'
 
Con esta carrera doy por finalizadas las tiradas largas antes de la Maratón. Quedan solo 3 semanas. Queda reducir kilometraje, meter algo de series, cuestas y sobre todo cargar las piernas y el corazón de reservas energéticas e ilusiones, pensamientos positivos y motivación para la gran cita.
 
Entrenamiento, alimentación y descanso. Que no falle ninguno de los tres.

jueves, 24 de octubre de 2013

NUNCA RETIRARSE. NUNCA CAMINAR. SIGUE.

Acabó la semana 10, de 14, de camino al Maratón Valencia 2013.
 
 
Lo importante de esta semana era el test del domingo, media maratón a tope, a poder ser sobre el mismo terreno que se correrá la Maratón. Por ello fuimos 9 valientes de TRIALCOY a correr la M.M. Valencia, una carrera llana y rápida con intención de darlo todo, buscar marca personal y "medir la temperatura" de nuestra preparación para la mítica distancia de los 42 kilómetros.
 
La teoría dice que, dándolo todo en esta carrera, con las cargas de trabajo y descanso que llevamos, puedes acabar bien la maratón añadiendo unos 25-30 segundos por kilómetro. La experiencia dice que si te sale mal puede ser un golpe durísimo contra la confianza, muy difícil de reparar.
 
Mi mejor marca en M.M. es de 1:31'25", a 4'20"/km, en febrero de 2013. Sé que ahora no estoy para eso ni mucho menos, así que salí con la idea de hacerla a 4'30", y a 4'30" me sale la M.M. en 1:35'. Esto significa que podría hacer la Maratón en 3:30' (a 5'/km). Es un buen objetivo. El objetivo original de 3:20' queda ya lejos; para eso tendría que haber trabajado mucho mejor, incluyendo gimnasio y apretando en las series, pero no pudo ser. Me conformo con bajar algo el 3:32' de hace 2 años, rondando el 3:30 en meta y disfrutando de cada kilómetro de principio a fin.
 
Llegó el día del test y la jornada fue perfecta con todo el equipo: viaje, bromas y comida post-carrera. Pero la carrera en sí fue mal. Salí entre la marabunta de 10.000 corredores intentando coger el ritmo. Al principio a 4'15", luego a 4'30", pero a partir del KM12 no me encontré bien, no podía mantener el ritmo y fui viendo que cada vez iba más lento. Iba a 4'45" y me costaba mantenerlo. No iba fresco, no encontraba la forma de ir más deprisa. No estaba mareado ni tenía ningún dolor en concreto, pero tenía la zancada lenta y no estaba bien. Marqué algún kilómetro a 5'00", con la sensación de estar dando el máximo... para nada. Todos los objetivos perdidos. La tentación de dejarlo todo y sentarte en el césped para ver pasar la carrera es enorme. Me acordé de Denia 2012, mi unica retirada. El sabor más amargo.
 
Fue uno de esos días que la situación te supera y no sabes muy bién qué está pasando, pero ya viví un abandono y no quiero volver a probar esa fruta podrida. Sabe dulce cuando paras, pero luego se repite como vinagre del malo durante horas, días y semanas.
 
Como soy así de cabezón, y la experiencia es un grado, me concentré en intentar encajar el golpe y que fuera lo menos lesivo posible. NUNCA retirarse. NUNCA caminar. Sigue. Un batacazo hoy sería un golpe de moral demasiado duro para la Maratón, y el objetivo final de todo esto es preparar la gran carrera. La Maratón es debilidad y confianza. La maratón es caer y levantarse. Hay que salir del hoyo y sacar lo máximo posible de estas situaciones. Eso es lo que nos queda, lo que recuerdas en el KM36: que un día estuviste mal y fuiste capaz de superarlo. Así se hace.
 
Mi cabeza volvió a la carrera en el KM15. Mis piernas nunca estuvieron ahí. Debí haber tomado un gel en el KM10 pero no lo hice, así que me lo tomé en ese momento. Me puse a buscar el ritmo y a trabajar. En el 16 me adelantó un chaval corriendo con chanclas (PLAS, PLAS, PLAS, PLAS...) No lo podía creer. Corregí mi postura, me puse a bracear y empecé a correr con toda mi alma, dándolo todo con el único objetivo de llegar lo antes posible... a un lamentable ritmo de 4'47"/km. Que se acabe esto ya. NUNCA retirarse. NUNCA caminar. Empezaron a caer los kilómetros, a 4'48". Da igual, uno menos. Vi que estaba por debajo de 1:40'. Último kilómetro, aprieta los dientes. Vi que estaba por debajo de 1:38. Si me hubiera dejado llevar por el desánimo habría acabado con mucho peor tiempo, y mucho más triste, pero no. Fuerza y honor. Good job.


 
La verdad es que llegué a la meta en el mejor momento, recuperado mentalmente y maquillando el resultado con un triste 1:37'37" que no esconde la verdad: desde el KM12 algo raro pasó, y no debería volver a pasar. Hay que buscar la causa y poner solución.
 
Hemos estado hablando de falta de series, un mal desayuno, no tomar el gel en el KM10, mucho estrés el día anterior (igual que en Denia). No hay excusas, todas estas variables forman parte del juego. De todas formas, lo que se extrae de aquí es que en el peor día, la peor carrera y peores sensaciones desde abril de 2012, he frenado el golpe en 1:37' (a 4'38"). Atacar la Maratón en 3:20' sería de locos, pero todavía puedo intentarlo alrededor de 3:30, incluso bajar mi 3:32' de 2011. Estamos ahí.
 
A mediodía no me dolía nada y la sensación era de no haber corrido, de no haber hecho nada en el día más importante. Es muy triste. Por la tarde salí a correr por Alcoy 10Km y todo bien, como si nada. El examen pasó y ni me enteré, mientras que mis compañeros vivieron la gran experiencia con buenísimas marcas, gran ambiente en Valencia y una carrera completísima. Qué lástima.
 
Todavía me quedan un par de tests antes de la Maratón: Volta a la Foia y M.M. Gandía. Voy a por todas. Lo más importante aquí será coger moral y sensaciones. La Maratón es 50% cabeza y 50% alimentación. La cabeza es confianza y la confianza se gana entrenando. El entrenamiento ya está llegando a su fin. Vamos a estar ahí y lo vamos a disfrutar. Vamos.
 
Como dice Paula Radcliffe, "la maratón es como la vida misma, hay sobresaltos y momentos duros: todo se trata de cómo los superas y los afrontas".